¿Es otro mundo posible? Dos visiones desde la ciencia ficción

Otro Mundo es posible

En tiempos de crisis, en particular una crisis como esta, que los medios nos han vendido como inevitable y como producto de las imperfecciones del sistema, pero no del sistema en sí.

Tan preocupante como lo anterior es la aparente creencia -fuertemente reforzada por los medios- que este tipo de desastres no son responsabilidad de nadie y que son los gobiernos (y los contribuyentes, que los sostienen directa o indirectamente) quienes tienen que apechugar por los errores (o engaños) del Sector Privado, en particular de la Gran Banca, ese invisiblemente poderoso 1% que parece controlar al otro 99% del planeta.

Dejando el plan conspiranoico, toca hacerse la pregunta: ¿Cómo mantener la esperanza -o la fe- en medio de la turbulencia? o más aun, ¿Qué Actitud tomar para aprender las más valiosas lecciones de los tiempos que vivimos? Esta última me parece particularmente pertinente porque sin la actitud correcta la acción se vuelve reacción y nos perdemos del flujo del tiempo y de la vida.

Como todos los asuntos “sensibles” que nos corresponde, hay varias aristas a tratar, en primer lugar cuestionarnos acerca de si la cultura actual, sus influencias sobre nosotros y las transformaciones tecnológicas cada vez más incesantes no es más que un modelo que predica patrones de comportamiento (que llama “valores”) considerados aceptables.

Pero este discurso que se origina en la errada idea del fin de la historia., en conjunción con los “Valores” del hipérconsumo que predica en contradicción, contrapuesta con el cada vez más aceptado discurso que habla acerca de Encontrar tu pasión o tu llamado y dar todo de lo mejor para el mundo.

Ahora, ¿es esta aparente contradicción un nudo manifiesto de estos tiempos o parte en realidad de una estrategia de manipulación acaso mucho más elaborada y sutil? ¿un doble lazo para terminar de encerrarnos dentro de las garras de las contradicciones del sistema? No tengo una respuesta clara y espero que la experiencia de lo vivido se encargue de proveernos algunas respuestas en el transcurso del tiempo.

Entre tanto, corresponde seguir explorando alternativas, y “pensar en una alternativa” puede traducirse en varios cursos de conocimiento, todos igualmente válidos:

  1. La clásica pregunta que Lenin hiciera hace tanto tiempo (y vaya a saber uno con que intenciones): “¿qué hacer?”
  2. Plantearse honestamente si los “Sistemas” o las “convenciones” con las que vive nuestra sociedad son válidas y si no deberíamos estar tomando (desde nuestros propios esfuerzos personales) pasos efectivos hacia otra forma de ver y hacer.
  3. Preguntarle a los que, al igual que nosotros, creyeron que Otro mundo era posible y aprender de lo que legaron.
Portada de "Los desposeidos"

Los desposeidos

Parte de este esfuerzo de otros, e incluso de nosotros -pero a diario y mucho más silenciosamente- se trata de plantear la Utopía posible y en lo que nos queda, hablaré de dos utopías provenientes de la ciencia ficción y que llegan a conclusiones asaz similares aunque partiendo de puntos de vista e inclinaciones políticas profundamente diferentes.

La primera que podemos mencionar es la novela de la extraordinaria Ursula K. LeGuin Los Desposeidos, que narra desde un punto de vista muy personal (el de un físico llamado Shevek) el experimento social de Anarres, un planeta (técnicamente, la luna de otro planeta, Urras) poblado por un grupo de partidarios anarquistas llamados los Odonianos (en referencia a su fundadora, Odo) y donde los conceptos de propiedad individual, libre empresa y demás joyas de la corona del capitalismo no existen, pero, a diferencia de los regímenes del socialismo realmente existente en Anarres tenemos una situación mucho más cercana al anarquismo, los trabajos son determinados por una comisión, los nombres por una computadora y se le da a todos varias ocupaciones a lo largo de la vida, no existiendo monopolios sobre los recursos ni los trabajos ni propiedad privada. Lamentablemente, la escasez de recursos del planeta hace la vida considerablemente dura, y, poco a poco, se ven rajaduras en el tejido, patrones de comportamiento que no encajan con la sociedad, egoísmos y mezquindades, a los cuales se agrega el viaje de este personaje a Urras y el marcado contraste de la sociedad de este mundo, claramente jerárquica y clasista, sin miedo de recurrir a la brutalidad para sostener los privilegios de la clase dominante y como una creación de él, el ansible, encaja en el entramado de cosas. La novela es plena en profundas reflexiones acerca de la naturaleza humana, el ser social y los diferentes sistemas políticos contrastados. Una clara indicación que, pese a los problemas que se dan, Otro mundo es posible.

Portada de "Viaje desde el ayer"

Viaje desde el ayer

Otro libro interesante desde la perspectiva de otra sociedad posible es Viaje desde el ayer de James P. Hogan, cuya trama se basa en el establecimiento de la primera colonia humana en el espacio exterior, Quirón, poblada por niños enviados en una nave espacial que representaba al mundo, un último gesto de paz de un mundo a punto de lanzarse a una guerra total.

Varios años después, la “nueva” sociedad norteamericana lanza una expedición a dar el alcance a los quironeses e “integrarlos a la gran familia humana” que, a las claras se plantea más como una anexión (basada en un discurso aparentemente bondadoso) que como una posibilidad de convivencia. Y es que aquí Hogan refleja claramente el discurso de los “Imperios”. El poco respeto por los valores que no sean los suyos y la velada amenaza que implica no estar siempre acatando sus órdenes (o los conceptos crueles de lo socialmente aceptable que vaya uno a saber que significan realmente) Que se verán frontalmente confrontados por la cultura de los quironeses. Quienes, sin estar atados a las convenciones ni a la historia, ni haber tenido que liar con la escasez, dado que sus necesidades básicas han sido provistas por máquinas, no tienen necesidad de dinero ni medios de intercambio ni producción, pero ¿ha derivado acaso esta sociedad sin luchas por sobrevivir en una condenada al hedonismo irresponsable y por ende al inmovilismo que algunos conservadores llamarían perverso?

Pues no.

Inesperadamente, los quironeses han evolucionado hacia una matriz de relaciones que se encuentra mucho más cercana al ideal libertario,donde, sin medios de subsistencia ni producción que esclavicen a las personas, estás se dedican a perseguir algo mucho más importante: El valor donde aportan más a la sociedad, desde lo que ellos son, sin intermediarios como el mercado, las Instituciones o los estados.

Esta sociedad, que va aparentemente contra los sagrados valores (¿?) que ahora “abrazamos” (en particular los de la economía) no es absorbida por la más fuerte y jerárquica, por el contrario, sus propuestas de valor absorben al grueso de la sociedad migrante, como es previsible, y como es más previsible aún, la mayor reacción es de las clases dominantes, que van a extremos bastante graves para defender sus privilegios.

Ya sea como una defensa cerrada del valor del individuo sobre la sociedad (libertarianismo) o como la exaltación de los valores sociales desde el individuo sin estructuras jerárquicas que los opongan ni “organicen” (anarquismo) ambos relatos logran plantearnos viablemente una sociedad diferente y un camino para llegar a ella… que se inicia y termina con los valores que ambas sociedades abrazan.

Finalmente, un Bonus hallado en Youtube, con la autora de Los Desposeídos, Ursula K. LeGuin, comentando y leyendo parte de su obra. Es un fragmento de la conferencia, que puede hallarse completa en http://vimeo.com/9010456

Portada del libro de James Hogan hallada en Book Covers

Imagen: Mensajes 2.0 por Roberto García Fadón
Originalmente Publicado en Todos los que han sido

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