RESEÑA – Planeta de Exilio

portada de planeta de exilio

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Esta obra de la reconocida autora Ursula K. LeGuin nos lleva al universo Hainiano (o del Ekumen) comunidad de planetas a las cuales también pertenecen otras reconocidas obras de la autora, tales como Los Desposeídos, la novela corta El Nombre del Mundo es Bosque, la novela Ciudad de Ilusiones y también la Obra Maestra La Mano izquierda de la Oscuridad.

En este universo particular, las especies de vida humanoides que en él se encuentran son descendientes de una raza aun más antigua y tecnológicamente avanzada: los hainianos, aunque estos no revisten parte importante en los eventos de esta novela, más bien confinada a un contexto local.

La novela se encuentra ambientada en el planeta Werel, perteneciente al sistema Sigma Draconis, siendo este un planeta c0n un  ciclo de rotación de 60 años, por lo cual las vidas de sus habitantes son nombradas en función a la estación en la que nacen.

En este mundo conviven varias tribus de habitantes originarios, de escaso desarrollo tecnológico y descendientes lejanos de los  Hainianos, raza madre de los habitantes del universo del Ekúmen así como un grupo de Colonos  exiliados de la Tierra, viviendo en la ciudad costera de Landin. De estas tribus, la más cercana a los colonos es la de los Tevaranos, gobernados por una estructura patriarcal y con una relación algo cooperante y tensa con los Alterranos, que pasa incluso a mayores por el casi inexplicable enlace entre el Protagonista, Jakob Agat Alterra y Rolery, una joven tevarana.

Y como una transformación no puede ocurrir sin dar paso a otras, llega el invierno y sus heraldos, la tan poderosa como populosa tribu de los Gaal, un verdadero azote de la tierra y a otros extraños seres que habitan más allá aun y que esconden un verdadero y terrible secreto.

La novela explora varios temas que son patentes en otras obras de la autora, algunas de las cuales ya hemos comentado anteriormente: los conflictos culturales, los choques de costrumbres y paradigmas, aunque, en este caso, a diferencia de El nombre del mundo de Bosque. En esta es posible encontrar un acuerdo entre las sociedades participantes, aunque es mucho más como consecuencia de un enemigo común que sobre un entendimiento civilizado.

Del mismo modo, nos encontramos con un reparto limitado, pero bien dibujado de personajes, en los cuales destacan sobre todo los alterranos, aparte del ya mencionado Jakob Agat Alterra, sus compañeros Seiko Esmit y Alla Pasfal, así como los miembros de la Tribu Tevarana: Wold, Umaksuman y Ukwet, cada uno presentando sus propias motivaciones y conflictos.

Otro tema importante tratado es la ambientación del mundo, que, si bien es más del tipo pinceladas, establece claramente las caracteristicas de  una ecología alienígena en un mundo cuyas caracteristicas son muy diferentes de las terrestres.

En suma, una novela corta de buena factura que produndiza en un universo más que todo, humano, profundamente humano, donde la sorpresa está detrás de la chispa de comprensión y donde la humanidad tiene que, finalmente, aceptar que no está sola en el universo, y que nunca lo estuvo.

Por Isaac Robles.

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