SELECCIÓN BREVE 4 (VARIOS AUTORES)

simposio

Esta última sección de Relatos brevísimos pega fuerte, e insospechadamente, no donde debería. Disfrutad.

REGRESO A LA CAJA ROJA

 POR ALEJANDRO BENTIVOGLIO

  Cuando Paula se mudó conmigo, trajo entre sus cosas una caja roja que me pidió que nunca abriera. Pero lo hice y por las noches escucho gritos femeninos, ahogados. Paula desapareció ese día.  Desde entonces, si alguien se queda a dormir, le pido que nunca abra la caja roja. La gente la mira con curiosidad y pregunta qué hay adentro. Yo digo que nada. Que no es importante. Trato de desviar la conversación hacia otro asunto. Pero la caja roja parece interesar a todo el mundo. Aún cuando no anuncie que no debe ser abierta por ningún motivo.

Supongo que alguien debe haber desobedecido la orden, porque hoy he despertado en un cuarto oscuro, forrado de terciopelo rojo. Absolutamente cerrado. En el exterior escucho a Paula, pidiendo que no abran la caja roja.

Y solo puedo gritar sin que nadie me escuche.

EL PERRO DEL CABLE

POR  VICTORIA EUGENIA MUÑOZ SOLANO

Cuando vuelvo a mi casa, porque se supone que he estado en el laboratorio, paso por delante de una casa que tiene un perro; la dueña lo tiene atado con un horrible y corto cable, no sé yo si para que no se escape o para mortificarlo. Todos los días él me ladra inquieto, me mira, se mueve de un lado a otro y, por evitar sus ladridos, procuro pasar rápido.

Aquella mañana estaba exhausta. Había estado testando un nuevo y caro antibiótico y encima se me había derramado parte del mismo sobre mis manos. De vuelta, pasé por delante de la casa del perro del cable. El animal me miró y en lugar de ladrarme, comenzó a decirme en perfecto español:

—Mi dueña ha matado a mi amo. ¡También a los niños!

—¿Cómo? ¡No, no puede ser! ¿Te oigo hablar? Estoy perdiendo el juicio de tanto trabajo de laboratorio.

Pero el animal siguió:

—Están enterrados en el jardín. No me mires así; ya que por fin me escuchas, ¿avisarás a la policía?  

No sabía si correr o si seguir dialogando con el perro. Pensé que lo de su voz tenía que ser causado por el nuevo antibiótico, que procedía de un extracto de planta amazónica cuyos efectos podrían ser también alucinógenos.

—Necesito una prueba para poder denunciar. No, no me vale con tu palabra de perro.

Tras colarme y quitarle el cable, el can empezó a sacar montones de tierra; mientras yo lo miraba incrédula.

Levantando la cabeza aulló:

—¡Ahí los tienes! Mi amo y los niños.

¿Y qué hice? Pues denunciar. La policía se llevó a mi vecina y yo me quedé con el perro.

Os dejo, estoy terminando mi artículo para Nature sobre una planta amazónica.

Quién sabe si me llevaré el Nobel…

SANTA CLAUS

POR LUIS J. TORRES

Un personaje de leyenda que lleva regalos a los niños por Navidad. Fue un obispo cristiano que en la Grecia de religión Ortodoxa del siglo IV ayudaba a los pobres, especialmente a los infantes, dándoles regalos y juguetes para alegrarles un poco en medio de la Fiesta de la Natividad. Viajaba por los valles de Licia, en la Anatolia soleada, de piedras blancas bañadas por el mar Egeo. Vivió toda su vida luchando y siendo atormentado cruelmente por un monstruo enorme e implacable, al que la avaricia le daba todo su poder y maldad. Este demonio de la codicia al final logro asesinar al espíritu de la Navidad, convirtiendo al guerrero de Dios, San Nicolás, en una marioneta que representa hoy el insaciable deseo de regalos estúpidos e inútiles.

EL SIMPOSIO

POR JORGE RAMOS CABEZAS

—Abuelo, y ¿qué era el Facebook?

—No lo sé, hijo; los Sagrados Pergaminos solo indican que fue un arma mortal de la raza humana, y el medio por el cual un día pudiéronse congregar todos, absolutamente todos los seres humanos de la Tierra, en un encuentro catastrófico para ellos. Ese día fue el fin de su Mundo, de su extinción eterna.

—¡¿Cuándo?! ¡¿Cómo?!

— Aquello ocurrió hace millones de años, en un momento llamado 6 de septiembre de 2012, según una extraña forma de contar el tiempo humano. ¿El lugar del evento?: un habitáculo en un espacio aún más extraño, llamado la “Universidad de Marcos”*; debió ser algo así como la Cúpula del Saber, de la Montaña Roja.

—Pero abuelo, a diferencia de lo que puede hacer nuestra ciencia actual, para entonces congregar todo un planeta en un minúsculo espacio, como debió ser ese, era imposible. ¡¿Cómo lo hicieron?!

—Ay, chiquitín, he ahí lo fantástico y borgiano del caso, que ni aun los más sabios ancianos del Consejo Sagrado han podido descifrar.

—¿Borgiano? ¿Qué es borgiano, abuelo?

—No lo sé, hijo; una palabra que suele repetirse siempre en los Pergaminos Sagrados, pero cuyo origen también se desconoce.


* Se hace referencia al Simposio “Asedios a la minificción peruana”, llevado a cabo el jueves 6 de septiembre de 2012, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima, Perú, primer evento sobre el género realizado en esa casa de estudios, y en la que concurrieron investigadores y escritores, aunque no todo el mundo. El autor de este texto fue el Presidente del Comité Organizador. Ciertamente, este creía que el fin de Todo llegaría ese día.

Imagen: Symposium por tonx

Anuncios